Divulgaciones técnicas sobre el sector del turismo y los viajes, reseñas sobre libros para viajar, y demás mezcolanzas que incluyan turismo y literatura, nacidas del entusiasmo de una turismóloga de vocación, apasionada de las culturas, de las letras y del saber.
jueves, 4 de julio de 2013
Turespaña, ¿canal de reservas?
La lectura:
http://www.hosteltur.com/157820_spaininfo-agencias-viajes-lamentan-administracion-publica-les-haga-competencia.html
La reseña:
Hace algo menos de un mes, Hosteltur publicaba una noticia en la que las agencias de viajes de España mostraron su descontento con la posibilidad de que Turespaña, instituto turístico de la Secretaría General de Turismo del Estado, pueda llegar a ofrecer en su página web el proceso completo de reserva de viajes en España.
Esta decisión no es firme y se negociará el 25 de diciembre de este año, pero, hasta entonces, me gustaría puntualizar un par de cuestiones al respecto:
1. Una entidad pública INVADE el sector privado (con todos esos emprendedores, nuevos negocios e ideas innovadoras por las que técnicamente tanto apuesta el Gobierno Central) cuando intenta hacerse con la labor de comercialización del destino en cuestión. La información que un órgano tal puede ofertar a través de un portal web es reducida, y ajustar una oferta de paquetes de viajes a tan reducida cantidad de información limita la comprensión del destino.
¿Cuál es el problema?
Que la ignorancia hace estragos. Si el usuario, como visitante por primera vez al portal turístico de Turespaña, se encuentra con una oferta experiencial reducida a tres o cuatro ideas, y encuentra asimismo la posibilidad de reservarlas inmediatamente, sin siquiera consultar sus posibilidades en cuestiones de alojamiento, cultura, o incluso comunidad de destino dentro del propio país, posiblemente opte por la vía sencilla, es decir, por fiarse de las ideas del organismo estatal de turismo y reservar las experiencias sugeridas. Siendo así, Turespaña limitaría enormemente la difusión de la información turística por la que tantísimo luchan las CCAA, y reduciría las posibilidades comerciales de las pequeñas agencias de viajes, especialmente emisoras, de la comunidad de destino. O, en otras palabras, si la experiencia que Turespaña sugiere pasa por un fin de semana de pastoreo de ovejas en una casa rural de Euskadi, los pequeños agroturismos dedicados al pastoreo de vacas tendrán una demanda turística significativamente más inverosímil que aquella sugerida por un organismo anexo al Gobierno, posicionándolos así en una clara desventaja competitiva.
¿Hay solución posible?
En mi humilde opinión, la puede haber, y puede consistir en establecer una relación de experiencia - destinos posibles - portal web (o contacto equivalente) de la Comunidad Autónoma y sus correspondientes capitales, para que el propio posible visitante establezca su ruta y decida el destino que prefiere, según la tipología turística seleccionada, teniendo todos los destinos una equidad de oportunidades de partida. O, en otras palabras, que si el usuario decide que quiere pasar un tiempo rural en España, este se encuentre con los destinos Euskadi, Cantabria, Catalunya, Castilla-La-Mancha, Castilla y León y Extremadura en su lista de destinos sugeridos por Turespaña, y, oteando cada uno de ellos (con su correspondiente página web) en detalle, decida a cuál prefiere acudir y formalice sus reservas sin que Turespaña intervenga en ello.
2. Esto supondría otra agresión más en la lista de las no poco numerosas agresiones contra el sector de las agencias de viajes.
¿Cuál es el problema?
La vulnerabilidad del sector agencias de viajes en la actualidad. Establecer un canal de reservas adicional que le haga una competencia tan desleal a las agencias emisoras (tanto nacionales como extranjeras) supondría reducir la venta de servicios, tanto sueltos como combinados, de las agencias de viajes. Por otra parte, si el instituto de turismo del estado decidiese poner en marcha esta acción, las agencias de viajes de receptivos contarían con muchos menos clientes (tanto particulares como de negocios como de agencias de viajes emisoras), reduciéndose así el PIB del país.
¿Hay solución posible?
En lugar de establecer un canal de reservas, creo que sería más inteligente poner a disposición del usuario los datos de contacto de todas las agencias receptivas del destino (para que así pudiesen contratar los servicios deseados de una agencia local), así como la divulgación de la información turística de cada comunidad, como ya hemos sugerido en el apartado anterior.
CONCLUSIÓN: creo que el Estado debería acatarse a su función INFORMATIVA, promoviendo así los esfuerzos de cada Comunidad Autónoma por solidificarse como destinos independientes, y dando a conocer la variedad no solo experiencial sino también de destinos que hay en España, así como OFRECER DISTINTOS CANALES DE RESERVA TURÍSTICA, siempre SIN TOMAR PARTIDO en este proceso de consumo turístico, puesto que, según la Constitución (art. 148.1.18), la promoción y ordenación turística es competencia de las Comunidades Autónomas, y por tanto creo que si algún ente público quisiera tomar partido en la comercialización de los servicios turísticos, estos debieran ser de carácter autonómico y no estatal.
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